Archivo de septiembre de 2021

Lectura diaria de la Biblia

lunes, 13 de septiembre de 2021

14 de septiembre 2021 – martes. Leed la Biblia, es la mejor forma de conocer a Dios y al hombre.

FIESTA DE LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ

Papa Francisco: Hoy la Iglesia nos invita a contemplar la cruz del Señor, la santa cruz, que es el signo del cristiano. La cruz se convierte en signo de victoria. Nuestra victoria es la cruz de Jesús, la victoria frente a nuestro enemigo, la gran serpiente antigua, el gran acusador. Por eso la cruz es signo de victoria para nosotros, en la cruz hemos sido salvados, en ese recorrido que Jesús quiso hacer hasta lo más bajo, pero con la fuerza de la divinidad (14-9-2018).

Dijo Jesús a Nicodemo: Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Porque tanto amó Dios al mundo que entregó a su Unigénito para todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree el él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.

Números 21, 4b-9; Salmo 77, 1b-2.34-38 . Juan 3, 13-17

Lectura diaria de la Biblia

domingo, 12 de septiembre de 2021

13 de septiembre 2021 – lunes. Leed la Biblia, es la mejor forma de conocer a Dios y al hombre.

Papa Francisco: La política es una de las formas más altas de la caridad, porque es servir al bien común. Lo mejor que podemos ofrecer a los gobernantes es la oración. Reza por él, reza por ella, para que pueda gobernar bien, para que ame a su pueblo, para que sea humilde. Un cristiano que no reza por los gobernantes no es buen cristiano. También yo soy responsable de su gobierno y debo hacer lo mejor de mi parte para que ellos gobiernen bien, participando en la política como puedo (16-9-2013). En la primera lectura de hoy, Pablo acentúa “la oración por los reyes y por todos los constituidos en autoridad”. ¿Rezas por los gobernantes, rezas por los políticos, para que puedan llevar a cabo su vocación con dignidad? (16-9-2019).

Cuando Jesús terminó de exponer todas sus enseñanzas al pueblo, entró en Cafarnaún. Un centurión tenía enfermo, a punto de morir, a un criado a quién estimaba mucho. Al oír hablar de Jesús, el centurión le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese a curar a su criado. Ellos, presentándose a Jesús le rogaban encarecidamente: Merece que se lo concedas, porque tiene afecto a nuestra gente y nos ha construido la sinagoga. Jesús se puso en camino con ellos. No estaba lejos de la casa, cuando el centurión le envió unos amigos a decirle: Señor, no te molestes, porque no soy yo digno de que entres bajo mi techo; por eso tampoco me creí digno de venir a ti personalmente. Dilo de palabra, y mi criado quedará sano. Porque también yo soy un hombre sometido a una autoridad y con soldados a mis órdenes, y le digo a uno: “Ve”, y va; al otro: “Ven”, y viene; y a mi criado: “Haz esto”, y lo hace. Al oír esto, Jesús se admiró de él y, volviéndose a la gente que lo seguía, dijo: Os digo que ni en Israel he encontrado tanta fe. Y al volver a casa, los enviados encontraron al siervo sano.

1Timoteo 2, 1-8; Salmo 27, 2.7-9 . Lucas 7, 1-10

Lectura diaria de la Biblia

domingo, 12 de septiembre de 2021

12 de septiembre 2021 – domingo. Leed la Biblia, es la mejor forma de conocer a Dios y al hombre.

Papa Francisco: En el pasaje evangélico de hoy vuelve la pregunta que atraviesa todo el Evangelio de Marcos: ¿Quién es Jesús? Antes de interpelar directamente a los Doce, Jesús quiere escuchar de ellos que piensa de él la gente: ¿Quién dice la gente que soy yo?. Pero el Señor quiere que sus discípulos de ayer y de hoy establezcan con él una relación personal, y así lo acojan en el centro de sus vidas. Por esto los exhorta a ponerse con toda la verdad ante sí mismos y les pregunta: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?. Jesús, hoy, nos vuelve a dirigir esta pregunta tan directa y confidencial a cada uno de nosotros: ¿Tú quien dices que soy? ¿Quién soy yo para ti?. Puede sucedernos a nosotros lo mismo que le sucedió a Pedro, y afirmar con entusiasmo: Tú eres el Mesías. Cuando Jesús les dice claramente que su misión se cumple no en el amplio camino del triunfo, sino en el arduo sendero del Siervo sufriente, humillado, rechazado y crucificado, entonces puede sucedernos también a nosotros, como a Pedro, y protestar y revelarnos porque eso contrasta con nuestras expectativas mundanas. En esos momentos, también nosotros nos merecemos el reproche de Jesús. Hermanos y hermanas, la profesión de fe en Jesucristo no puede quedarse en palabras, sino que exige una vida marcada por el amor de Dios, una vida grande, con mucho amor al prójimo. Jesús nos dice que, para seguirle, se necesita negarse a uno mismo, es decir, los pretextos del propio orgullo egoísta, y cargar con la cruz (16-9-2018).

Isaías 50, 5-9a: El Señor Dios me abrió el oído; yo no resistí, ni me eché atrás. Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no escondí el rostro ante ultrajes y salivazos. El Señor Dios me ayudaba, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado. Mi defensor está cerca, ¿quién pleiteará contra mí? Comparezcamos juntos ¿quién me acusará? Que se me acerque. Mirad, el Señor Dios me ayuda: ¿quién me condenará?

Sal 114, 1-9: Caminaré en presencia del Señor en el país de los vivos.

Santiago 2, 14-18: ¿De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe, si no tiene obras? ¿Podrá acaso salvarlo esa fe? Si un hermano o una hermana andan desnudos y faltos del alimento diario, y uno de vosotros les dice: Id en paz, abrigaos y saciaos, pero no le da lo necesario para el cuerpo: ¿de qué sirve? Así es también la fe: si no tiene obras, está muerta por dentro. Pero alguno dirá: Tú tienes fe y yo tengo obras, muéstrame esa fe tuya sin las obras, y yo con mis obras te mostraré la fe.

Marcos 8, 27-35: Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de Cesarea de Filipo; por el camino preguntó a sus discípulos: ¿Quién dice la gente que soy yo?. Ellos le contestaron: Unos, Juan Bautista; otros, Elías, y otros, uno de los profetas. Él les preguntó: Y vosotros, ¿quién decís que soy?. Tomando la palabra Pedro le dijo: Tú eres el Mesías. Y les conminó a que no hablaran a nadie acerca de esto. Y empezó a instruirlos: El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser reprobado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar a los tres días. Se lo explicaba con toda claridad. Entonces Pedro se lo llevo aparte y se puso a increparlo. Pero él se volvió, y mirando a los discípulos increpó a Pedro: ¡Ponte detrás de mí, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!. Y llamando a la gente y a sus discípulos les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue así mismo, tome su cruz y me siga. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará. Pues ¿de que le sirve a un hombre ganar el mundo entero y perder su alma?

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sábado, 11 de septiembre de 2021

11 de septiembre 2021 – sábado. Leed la Biblia, es la mejor forma de conocer a Dios y al hombre.

Papa Francisco: Todos nosotros, para ser maduros, debemos sentir la alegría de la paternidad. También en el caso del celibato sacerdotal, porque paternidad es dar vida a los demás: La paternidad espiritual. Habrahán sentía que el Señor lo quería mucho, que le había prometido muchas cosas, pero percibía dentro de sí ese grito propio de la naturaleza: Yo quiero tener un hijo. A mi me conmueve ver a este hombre de noventa años, con el bastón en la mano, que defiende lo que es suyo: un padre cuando defiende a la familia (26-6-2013).

No hay árbol bueno que dé fruto malo, ni árbol malo que dé fruto bueno; por ello cada árbol se conoce por su fruto; porque no se recogen higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos. El hombre bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque de lo que rebosa del corazón habla la boca. ¿Por qué me llamáis “Señor, Señor”, y no hacéis lo que digo? Todo el que viene a mí, escucha mis palabras y las pone en práctica, os voy a decir a quien se parece: se parece a uno que edificaba una casa: cavó, ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo derribarla, porque estaba sólidamente construida. El que escucha y no pone en práctica se parece a uno que edificó una casa sobre tierra, sin cimientos; arremetió contra ella el río, y en seguida se derrumbó desplomándose, y fue grande la ruina de aquella casa.

1Timoteo 1, 15-17; Salmo 112, 1-7 . Lucas 6, 43-49

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jueves, 9 de septiembre de 2021

10 de septiembre 2021 – viernes. Leed la Biblia, es la mejor forma de conocer a Dios y al hombre.

Papa Francisco: Jesús nos dice: “Por favor, no miréis la paja en los ojos ajenos: mirad lo que tenéis en vuestro corazón”. Habla mal de ti mismo, acúsate a ti mismo, recordando tus pecados, recordando de donde te eligió el Señor. Has sido elegido, te tomó de la mano y te trajo aquí. Cuando el Señor te eligió no hizo las cosas a medias: Te eligió para algo grande, siempre (23-9-2018).

Dijo Jesús a los discípulos una parábola: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? No está el discípulo sobre su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Hermano, déjame que te saque la mota del ojo”, sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano.

1Timoteo 1, 1-2.12-14; Salmo 15, 1b-2a.5.7-8.11 . Lucas 6, 39-42

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miércoles, 8 de septiembre de 2021

9 de septiembre 2021 – jueves. Leed la Biblia, es la mejor forma de conocer a Dios y al hombre.

Papa Francisco: Se abre de par en par, para todos, la puerta de la divina misericordia, el amor como fuerza de purificación de las conciencias, fuerza de renovación de las relaciones sociales, fuerza de proyección para una economía distinta, que pone en el centro a la persona, el trabajo, la familia, en lugar del dinero y el beneficio. Este camino es la senda buena para todos, es la senda que nos acerca a la justicia y a la paz. Nos encomendamos a la misericordia de Dios, y nos comprometemos, con su gracia, a realizar frutos de conversión y obras de misericordia (5-7-2014).

Dijo Jesús a sus discípulos: A vosotros los que me escucháis os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os calumnian. Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, no le impidas que tome también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues, si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien sólo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores hacen lo mismo. Y si prestáis a aquellos de los que esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores, con intención de cobrárselo. Por el contrario, amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; será grande vuestra recompensa y seréis hijos del Altísimo, porque él es bueno con los malvados y desagradecidos. Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso; no juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante, pues con la medida con que midiereis se os medirá a vosotros.

Colosenses 3, 12-17; Salmo 150, 1b-6a . Lucas 6, 27-38

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martes, 7 de septiembre de 2021

8 de septiembre 2021 – miércoles. Leed la Biblia, es la mejor forma de conocer a Dios y al hombre.

FIESTA DE LA NATIVIDAD DE MARÍA

Papa Francisco: La palabra paz aparece en la oración al inicio de la misa. Y está también en la primera lectura del libro del profeta Miqueas (5, 1-4). Todos nosotros, también el mundo entero, necesitamos la paz. Pedimos la paz porque la paz es un don; un don que nos da el Señor. Pero también pedimos crecer en la paz: es un don que tiene su camino de vida, su camino de historia; un don que cada uno de nosotros debe tomar y trabajar para ayudarle a crecer. Hoy, el día de la Natividad de la Virgen, pedimos crecer en la paz y en la unidad, porque donde está la paz hay unidad. La paz es un don que se trabaja cada día de manera artesanal, se hace en lo pequeño para llegar a lo grande (8-9-2016).

La generación de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por medio del profeta: Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán por nombre Emmanuel, que significa “Dios-con-nosotros”.

Miqueas 5, 1-4a; Salmo 12, 6abc . Mateo 1, 18-23

Lectura diaria de la Biblia

martes, 7 de septiembre de 2021

7 de septiembre 2021 – martes. Leed la Biblia, es la mejor forma de conocer a Dios y al hombre.

Papa Francisco: Toca el corazón la sencillez, también la transparencia, con la cual Lucas nos cuenta la elección de los apóstoles, los primeros obispos (Lucas 6, 12-19). Son tres cosas las que conmueven de la actitud de Jesús. Sobre todo, que Jesús reza: Jesús se fue al monte a rezar y pasó toda la noche rezando a Dios. La segunda actitud es que Jesús elige: es el quien elige a los obispos. Y, tercero, Jesús baja con ellos a un lugar llano y encuentra al pueblo: en medio del pueblo. Precisamente estas son las tres dimensiones del oficio episcopal: rezar, ser elegido y estar con el pueblo. En estos tiempos, en los que parece que el Gran Acusador se haya soltado y la haya tomado con los obispos –todos somos pecadores- recemos hoy por nuestros obispos: por mí y por todos los obispos del mundo (11-9-2018).

Jesús salió al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, escogió de entre ellos a doce a los que también nombró apóstoles: Simón, al que puso de nombre Pedro, y Andrés, su hermano; Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Simón, llamado el Celote; Judas el de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor. Después de bajar con ellos, se paró en una llanura, con un grupo grande de discípulos y una gran muchedumbre del pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón. Venían a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; los atormentados por espíritus inmundos quedaban curados, y toda la gente trataba de tocarlo, porque salía de él una fuerza que los curaba a todos.

Colosenses 2, 6-15; Salmo 144, 1bc-2.8-11 . Lucas 6, 12-19

Lectura diaria de la Biblia

domingo, 5 de septiembre de 2021

6 de septiembre 2021 – lunes. Leed la Biblia, es la mejor forma de conocer a Dios y al hombre.

Papa Francisco: La gran novedad del Evangelio es que Cristo está vivo, Cristo ha resucitado, Cristo ha pagado por nuestros pecados: Su resurrección nos ha transformado y ha enviado al Espíritu para que nos acompañe en la vida. Y esta es la invitación de Jesús a vivir esta novedad. ¿Pero cómo es el camino de los que viven la novedad y no quieren vivir las novedades mundanas? El Evangelio de hoy (Luc 6, 6-11) presenta a los escribas, los doctores de la ley, que estaban fuera de sí por la cólera, porque no habían podido pillar a Jesús en un error y se pusieron a discutir entre ellos sobre cómo agarrarlo, cómo matarlo, como eliminarlo. El camino de aquellos que toman la novedad de Jesucristo es el mismo de Jesús: el camino hacia el martirio; tanto el martirio cruento como el martirio de todos los días (10-9-2018).

Un sábado, entró Jesús en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada. Los escribas y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de que acusarlo. Pero él conocía sus pensamientos y dijo al hombre de la mano atrofiada: Levántate y ponte en medio. Y, levantándose, se quedó en pie. Jesús les dijo: Os voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado, hacer el bien o el mal, salvar una vida o destruirla?. Y, echando en torno una mirada a todos, le dijo: Extiende tu mano. Él lo hizo, y su mano quedó restablecida. Pero ellos, ciegos por la cólera discutían que había que hacer con Jesús.

Colosenses 1, 24-2, 3; Salmo 61, 6-7.9 . Lucas 6, 6-11

Lectura diaria de la Biblia

domingo, 5 de septiembre de 2021

5 de septiembre 2021 – domingo. Leed la Biblia, es la mejor forma de conocer a Dios y al hombre.

Papa Francisco: Llevaron ante Jesús a un sordomudo, pidiéndole que le impusiera la mano. Él, antes de todo, lo apartó lejos de la multitud. Jesús puso los dedos en las orejas del sordomudo y con la saliva le tocó la lengua. Esto recuerda a la Encarnación: se hizo hombre, y puede comprender la condición penosa de otro hombre e interviene con un gesto en el cual está implicada su propia humanidad. Al mismo tiempo, Jesús quiere hacer entender que el milagro sucede por motivo de su unión con el Padre: por esto, levantó la mirada al cielo. Después emitió un suspiro y pronunció la palabra resolutiva: Effetá, que significa Ábrete. Y enseguida el hombre fue sanado: se le abrieron los oídos, se soltó la atadura de su lengua. La sanación fue para él una apertura a los demás y al mundo. Sobre todo, la sanación de la enfermedad. Pero hay una segunda sanación, quizá más difícil, y es la sanación del miedo. La sanación del miedo que nos empuja a marginar al enfermo. Demasiadas veces el enfermo y el que sufre se convierten en un problema, mientras que deberían ser ocasión para manifestar la preocupación y la solidaridad de una sociedad en lo relacionado con los más débiles. Jesús nos ha desvelado el secreto de un milagro que podemos repetir también nosotros: se trata de abrirnos a las necesidades de nuestros hermanos que sufren y necesitan ayuda, escapando del egoísmo y la cerrazón del corazón. Es precisamente el corazón, el núcleo profundo de la persona, lo que Jesús ha venido a abrir, a liberar, para hacernos capaces de vivir plenamente la relación con Dios y con los demás (9-9-2018). (Santa Teresa de Calcuta) pensemos juntos hoy en la madre Teresa de Calcuta. Una hermana pequeña –nadie daba 10 céntimos por ella- que iba por las calles recogiendo moribundos para que tuvieran una muerte digna. Esta pequeña hermana, con la oración y con su obra hizo maravillas. La pequeñez de una mujer revolucionó la obra de la caridad en la Iglesia. Es un ejemplo de nuestros días. Debemos esforzarnos en abrir el corazón y la mente, para acoger la realidad divina que viene a nuestro encuentro. Se trata de tener fe: La falta de fe es un obstáculo para la gracia de Dios (8-7-2018).

Isaías 35, 4-7a: Decid a los inquietos: Sed fuertes, no temáis. ¡E aquí vuestro Dios! Llega el desquite, la retribución de Dios. Viene en persona y os salvará. Entonces se despegarán los ojos de los ciegos, los oídos de los sordos se abrirán; entonces saltará el cojo como un ciervo, y cantará la lengua del mudo, porque han brotado aguas en el desierto, corrientes en la estepa. El páramo se convertirá en estanque, el suelo sediento en manantial.

Salmo 145, 7-10: Alaba, alma mía, al Señor.

Santiago 2, 1-5: Hermanos míos: No mezcléis la fe en nuestro Señor Jesucristo glorioso con la acepción de personas. Suponed que en vuestra asamblea entra un hombre con sortija de oro y traje lujoso, y entra también un pobre con traje mugriento; si vosotros atendéis al que lleva el traje de lujo y le decís: Tú siéntate aquí cómodamente, y al pobre le decís: Tú quédate ahí de pie o siéntate en el suelo, a mis pies, ¿no estáis haciendo discriminaciones entre vosotros y convirtiéndoos en jueces de criterios inicuos? Escuchad, mis queridos hermanos: ¿Acaso no eligió Dios a los pobres según el mundo como ricos en la fe y herederos del Reino, que prometió a los que lo aman?

Marcos 7, 31-37: Dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del mar de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo, que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga la mano. Él, apartándolo de la gente, a solas, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y mirando al cielo, suspiró y le dijo: Effetá, (esto es, ábrete). Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba correctamente. Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían: todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos.