Archivo de mayo de 2021

Lectura diaria de la Biblia

lunes, 31 de mayo de 2021

1 de junio 2021 – martes. Leed la Biblia, es la mejor forma de conocer a Dios y al hombre.

Papa Francisco: El don del Espíritu Santo ha sido dado en abundancia a la Iglesia y a cada uno de nosotros, para que podamos vivir con fe genuina y caridad operante, para que podamos difundir la semilla de la reconciliación y de la paz. Reforzados por el Espíritu Santo –que guía, nos guía a la verdad, que nos renueva a nosotros y a toda la tierra, y que nos da los frutos- reforzados en el Espíritu y por estos múltiples dones, llegamos a ser capaces de luchar, sin concesión alguna, contra el pecado, de luchar, sin concesión alguna, contra la corrupción que, día tras día, se extiende cada vez más en el mundo, y de dedicarnos con paciente perseverancia a las obras de la justicia y de la paz (24-5-2015).

Enviaron a Jesús algunos de los fariseos y de los herodianos, para cazarlo con una pregunta. Se acercaron y le dijeron: Maestro, sabemos que eres veraz y no te preocupa lo que digan; porque no te fijas en apariencias, sino que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad. ¿Es lícito pagar impuestos al Cesar o no? ¿Pagamos o no pagamos?. Jesús, adivinando su hipocresía, les replicó: ¿Por qué me tentáis? Traedme un denario, que lo vea. Se lo trajeron. Y él les preguntó: ¿De quién es esta imagen y esta inscripción?. Le contestaron: Del Cesar. Les replicó: Dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios. Se quedaron admirados.

Tobías 2, 9b-14; Salmo 111, 1b-2.7-9 . Marcos 12, 13-17

Lectura diaria de la Biblia

domingo, 30 de mayo de 2021

31 de mayo 2021 – lunes. Leed la Biblia, es la mejor forma de conocer a Dios y al hombre.

FIESTA DE LA VISITACIÓN DE LA VIRGEN MARÍA

Papa Francisco: Jesús salta de gozo en el seno de la madre: todo es alegría allí, todo. Dos aspectos: una actitud y un hecho. 1. La actitud es la de servicio. María va a servir: quien no vive para servir, no sirve para vivir. 2. El hecho es el encuentro entre María e Isabel. Tanto el servicio como el encuentro requieren la actitud de salir de sí mismo: salir para servir y salir para encontrar, para abrazar a otra persona (31-5-2016).

María se levantó y se puso en camino deprisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel de Espíritu Santo y, levantando la voz exclamó: ¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. ¡Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá!. María dijo: Proclama mi alma la grandeza del Señor, “se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humildad de su esclava”. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí: “su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación”. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, “derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia” -como lo había prometido a “nuestros padres”- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre. María se quedó con Isabel unos tres meses y volvió a su casa.

Sofonías 3, 14-18; Salmo: Isaías 12, 2-6 . Lucas 1, 39-56

Lectura diaria de la Biblia

domingo, 30 de mayo de 2021

30 de Mayo 2021 – Domingo. Leed la Biblia, es la mejor forma de conocer a Dios y al hombre.

SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Papa Francisco: Hoy celebramos la fiesta de la Santísimo Trinidad. Una fiesta para contemplar y alabar el misterio del Dios de Jesucristo, que es uno en la comunión de tres Personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Para celebrar, con asombro siempre nuevo, Dios–Amor que nos ofrece gratuitamente su vida y nos pide difundirla en el mundo. Las lecturas bíblicas de hoy nos hacen entender que Dios no quiere tanto revelarnos que él existe, sino más bien que es él “Dios con nosotros”, cerca de nosotros, que nos ama, que camina con nosotros, está interesado en nuestra historia personal y cuida de cada uno, empezando por los más pequeños y necesitados. Él «es Dios allá arriba en el cielo” pero también “aquí abajo en la tierra”. San Pablo nos comunica el deseo de Dios de que le llamemos Padre, “Papá” -Dios es “nuestro Papá”-, con la total confianza de un niño que se abandona en los brazos de quien le ha dado la vida. Y recuerda que el Espíritu Santo, actuando en nosotros, hace que Jesucristo no se reduzca a un personaje del pasado, no, sino que lo sentimos cerca, nuestro contemporáneo, y experimentamos la alegría de ser hijos amados por Dios. Finalmente, en el Evangelio, el Señor resucitado promete permanecer con nosotros para siempre. Y precisamente gracias a esta presencia suya y a la fuerza de su Espíritu podemos realizar con serenidad la misión que él nos confía. ¿Cuál es la misión? Anunciar y testimoniar a todos su Evangelio y así dilatar la comunión con él y la alegría que se deriva. Dios, caminando con nosotros, nos llena de alegría y la alegría es el primer lenguaje del cristiano. Por tanto, la fiesta de la Santísima Trinidad nos hace contemplar el misterio de Dios que incesantemente crea, redime y santifica, siempre con amor y por amor, y a cada criatura que lo acoge le da la posibilidad de reflejar un rayo de su belleza, bondad y verdad (27-5-2018).

Deuteronomio 4, 32-34.39-40: Moisés habló al pueblo, diciendo: “Pregunta a los tiempos antiguos, que te han precedido, desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra: pregunta desde un extremo al otro del cielo, ¿sucedió jamás algo tan grande como esto o se oyó cosa semejante? ¿Escuchó algún pueblo, como tú has escuchado, la voz del Dios, hablando desde el fuego, y ha sobrevivido? ¿Intentó jamás algún Dios venir a escogerse una nación entre las otras mediante pruebas, signos, prodigios y guerras, con mano fuerte y brazo poderoso, con terribles portentos, como todo lo que hizo el Señor, vuestro Dios, con vosotros en Egipto, ante vuestros ojos? Así, pues, reconoce hoy, y medita en tu corazón, que el Señor es el único Dios allá arriba en el cielo, y aquí abajo en la tierra; no hay otro. Observa los mandatos y preceptos que yo te prescribo hoy, para que seas feliz, tú y tus hijos, después de ti, y se prolonguen tus días en el suelo que el Señor tu Dios te da para siempre”.

Salmo 32, 4-6.9.18-20.22: Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.

Romanos 8, 14-17: Hermanos: cuantos se dejan llevar por el Espíritu de Dios, ésos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud, para recaer en el temor, sino que habéis recibido un espíritu de hijos de adopción, en el que clamamos: “¡Abba, Padre!”. Ese mismo Espíritu da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios; y, si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo; de modo que, si sufrimos con él, seremos también glorificados con él.

Mateo 28, 16-20: Los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron. Acercándose a ellos, Jesús les dijo: “Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos.

Lectura diaria de la Biblia

sábado, 29 de mayo de 2021

29 de mayo 2021 – sábado. Leed la Biblia, es la mejor forma de conocer a Dios y al hombre.

Papa Francisco: En el episodio de la expulsión de los vendedores del templo, Jesús hizo un látigo con cuerdas, los echó a todos del templo, con ovejas y bueyes, el dinero, todo. Tal gesto suscitó una fuerte impresión en la gente y en los discípulos. Aparece claramente como un gesto profético, tanto que alguno de los presentes le preguntaron a Jesús: “¿Qué signo nos muestras para obrar así?”, ¿quién eres para hacer estas casas? Muéstranos una señal de que tienes realmente autoridad para hacerlas. Buscaban una señal divina, prodigiosa, que acreditara a Jesús como enviado de Dios. Y él les respondió: “Destruid este templo y en tres días lo levantaré”. Ellos no comprendieron que el Señor se refería al templo vivo de su cuerpo, que sería destruido con la muerte en la cruz, pero que resucitaría al tercer día. Este gesto de Jesús y su mensaje profético se comprenden plenamente a la luz de su Pascua. Según el evangelista Juan, este es el primer anuncio de la muerte y resurrección de Cristo: su cuerpo, destruido en la cruz por la violencia del pecado, se convertirá con la Resurrección en lugar de la cita universal entre Dios y los hombres. Por eso su humanidad es el verdadero templo en el que Dios se revela, habla, se lo puede encontrar; y los verdaderos adoradores de Dios no son los custodios del templo material, los detentadores del poder o del saber religioso, sino los que adoran a Dios “en espíritu y verdad” (Jn 4, 23) (8-3-2015).

Jesús y sus discípulos volvieron a Jerusalén y, mientras paseaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos y le decían: “¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad para hacer esto? (echar a los vendedores del templo)”. Jesús les replicó: “Os voy a hacer una pregunta y, si me contestáis, os diré con qué autoridad hago esto: El bautismo de Juan ¿era del cielo o de los hombres? Contestadme”. Se pusieron a deliberar: Si decimos que es del cielo, dirá: “¿Y por qué no le habéis creído?”. ¿Pero cómo vamos a decir que es de los hombres?”. (Temían a la gente, porque todo el mundo estaba convencido de que Juan era un profeta). Y respondieron a Jesús: “No sabemos”. Jesús les replicó: “Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto”.

Eclesiástico 51, 12-20; Salmo 18, 8.9.10.11 . Marcos 11, 27-33

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jueves, 27 de mayo de 2021

28 de mayo 2021 – viernes. Leed la Biblia, es la mejor forma de conocer a Dios y al hombre.

Papa Francisco: La persecución es parte de la vida cristiana, es más, ser perseguido es una bienaventuranza. Cuando Jesús echa a los vendedores del templo, para purificar el templo, los jefes de los sacerdotes y los escribas “buscaban la manera de acabar con él”. Jesús fue perseguido a causa de su fidelidad al Padre (1-6-2018).

Después que el gentío lo hubo aclamado, entró Jesús en Jerusalén, en el templo, lo estuvo observando todo y, como era ya tarde, salió hacia Betania con los Doce. Al día siguiente, cuando salió de Betania, sintió hambre. Vio de lejos una higuera con hojas y se acercó para ver si encontraba algo; al llegar no encontró más que hojas, porque no era tiempo de higos. Entonces le dijo: Nunca jamás coma nadie frutos de ti. Los discípulos lo oyeron. Llegaron a Jerusalén y, entrando en el templo, se puso a echar a los que vendían y compraban en el templo, volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas. Y no consentía a nadie transportar objetos por el templo. Y los instruía diciendo: ¿No está escrito: “Mi casa será casa de oración para todos los pueblos”? Vosotros en cambio la habéis convertido en cueva de bandidos. Se enteraron los sumos sacerdotes y los escribas y, como le tenían miedo, porque todo el mundo admiraba su enseñanza, buscaban una manera de acabar con él. Cuando atardeció, salieron de la ciudad. A la mañana siguiente, al pasar, vieron la higuera seca de raíz. Pedro cayó en la cuenta y dijo a Jesús: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado. Jesús contestó: Tened fe en Dios. En verdad os digo que si uno dice a este monte: “Quítate de ahí y tírate al mar” y no duda en su corazón, sino que cree en que sucederá lo que dice, lo obtendrá. Por eso os digo: Todo cuanto pidáis en la oración, creed que os lo han concedido, y la obtendréis. Y cuando os pongáis a orar, perdonad lo que tengáis contra otros, para que también vuestro Padre del cielo os perdone vuestras culpas.

Eclesiástico 44, 1.9-13; Salmo 149, 1bc-6a.9b . Marcos 11, 11-25

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miércoles, 26 de mayo de 2021

27 de mayo 2021 – jueves. Leed la Biblia, es la mejor forma de conocer a Dios y al hombre.

FIESTA DE JESUCRISTO SUMO Y ETERNO SACERDOTE

Papa Francisco: Algunos veían a Jesús como un Mesías que debía hablar y actuar de modo que su misión tuviera un éxito inmediato. Pero se equivocaban sobre el modo de entender la misión del Mesías. “¡Este modo de hablar es duro! –decían- ¿Quién puede hacerle caso?” (Jn 6, 60). Todo lo que tenemos en el mundo no sacia nuestra hambre de infinito. ¡Tenemos necesidad de Jesús, de estar con Él, de alimentarnos en su mesa, con sus palabras de vida eterna! Creer en Jesús significa hacer de Él el centro, el sentido de nuestra vida. Cristo no es un elemento accesorio es “el pan vivo”, el alimento indispensable. Adherirse a Él, en una verdadera relación de fe y de amor, no significa estar encadenados, sino ser profundamente libres, siempre en camino. Cada uno de nosotros puede preguntarse: ¿quién es Jesús para mí? ¿Es un nombre, una idea, es solamente un personaje histórico? O ¿es verdaderamente esa persona que me ama, que ha dado su vida por mí y camina conmigo? Para ti, ¿quién es Jesús? ¿Estás con Jesús? ¿Intentas conocerlo en su palabra? ¿Lees el Evangelio, todos los días un pasaje, para conocer a Jesús? Porque cuanto más estamos con Él, más crece el deseo de permanecer con Él (23-8-2015).

El primer día de los Ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, mientras comían, Jesús tomó pan y, pronunciando la bendición, lo partió y se lo dio, diciendo: “Tomad, esto es mi cuerpo”. Después tomó el cáliz, pronunció la acción de gracias, se lo dio y todos bebieron. Y les dijo: Ésta es mi sangre de la alianza, que es derramada por muchos. En verdad os digo que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día que beba el vino nuevo en el reino de Dios”.

Jeremías 31, 31-34; Salmo 109, 1bcde.2.3 . Marcos 14, 12a.22-25

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martes, 25 de mayo de 2021

26 de mayo 2021 – miércoles. Leed la Biblia, es la mejor forma de conocer a Dios y al hombre.

Papa Francisco: En la primera carta de Pedro (1, 10-16), el apóstol nos recuerda ese mandamiento, digamos así, que el mismo Dios y los profetas nos han dado siempre: el mandamiento de ir, de caminar hacia la santidad: “Sed santos en toda vuestra conducta, como dice la Escritura: Seréis santos, porque yo soy santo”. Es sencillo el modelo de santidad, pero no es fácil ser santos como nuestro Padre del cielo: la llamada a la santidad, que es la llamada normal, es la llamada a vivir como cristiano, que es decir “vivir como santo”. Pedro explica claramente qué significa caminar hacia la santidad: “Poned toda vuestra esperanza en esa gracia que se os dará cuando Jesucristo se manifieste” (29-5-2018).

Jesús dijo a los doce: Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, se burlarán de él, le escupirán, lo azotarán y lo matarán; y a los tres días resucitará. Se le acercaron los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: Maestro, concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda. Jesús replicó: “No sabéis lo que pedís, ¿podéis beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?”. Contestaron: “Podemos”. Jesús les dijo: El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, sino que es para quienes está reservado”. Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús, llamándolos, les dijo: “Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: El que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por muchos.

Eclesiástico 36, 1.4-5a.10-17; Salmo 78, 8-11.13 . Marcos 10, 33-35.37-45

Lectura diaria de la Biblia

lunes, 24 de mayo de 2021

25 de mayo 2021 – Martes. Leed la Biblia, es la mejor forma de conocer a Dios y al hombre.

Papa Francisco: Cuando un cristiano está apegado a los bienes, da la mala impresión de un cristiano que quiere tener dos cosas: el cielo y la tierra. Y Jesús indica la cruz y las persecuciones. Esto quiere decir negarse así mismo, llevar cada día la cruz… La gratuidad en seguir a Jesús es la respuesta a la gratuidad del amor y de la salvación que nos da Jesús. Qué feo es ver a un cristiano –sea laico, consagrado, sacerdote, obispo- cuando se ve que busca dos cosas: seguir a Jesús y los bienes, seguir a Jesús y seguir la mundanidad. Esto es un antitestimonio que aleja a la gente de Jesús (25-6-2015).

Pedro se puso a decir a Jesús: “Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido”. Jesús dijo: “En verdad os digo que no hay nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el evangelio, que no reciba ahora, en este tiempo, cien veces más –casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones-, y en la edad futura, vida eterna. Muchos primeros serán últimos, y muchos últimos primeros.

Eclesiástico 35, 1-12; Salmo 49, 5-8.14.23 . Marcos 10, 28-31

Lectura diaria de la Biblia

lunes, 24 de mayo de 2021

24 de mayo 2021 – lunes. Leed la Biblia, es la mejor forma de conocer a Dios y al hombre.

BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, MADRE DE LA IGLESIA

Papa Francisco: En María, Madre de la Iglesia, podemos entender la dimensión femenina de la Iglesia: cuando no está, la Iglesia pierde la verdadera identidad y se convierte en una asociación de beneficencia o en un equipo de fútbol o cualquier otra casa, pero no en la Iglesia. La Iglesia es “mujer” y cuando nosotros pensamos en el rol de la mujer en la Iglesia debemos remontarnos hasta esta fuente: María, madre. Y la Iglesia es “mujer” porque es madre, porque es capaz de “dar a luz hijos”: su alma es femenina porque es madre, es capaz de dar a luz actitudes de fecundidad (21-5-2018).

Junto a la cruz de Jesús estaba su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo al que amaba, dijo a su madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Luego, dijo al discípulo: “Ahí tienes a tu madre”. Y desde aquella hora, el discípulo la recibió como algo propio.

Hechos 1, 12-14; Salmo 86, 1b-.7 . Juan 19, 25-27

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domingo, 23 de mayo de 2021

23 de mayo 2021 – domingo. Leed la Biblia, es la mejor forma de conocer a Dios y al hombre.

SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS

Papa Francisco: Hoy, con las prisas que nos impone nuestro tiempo, parece que la armonía está marginada: reclamados por todas partes, corremos el riesgo de estallar, movidos por un continuo nerviosismo que nos hace reaccionar mal a todo. Y se busca la solución rápida, una pastilla detrás de otra para seguir adelante, una emoción detrás de otra para sentirse vivos. Pero lo que necesitamos sobre todo es el Espíritu: es él quien pone orden en el frenesí. Él es la paz en la inquietud, la confianza en el desánimo, la alegría en la tristeza, la juventud en la vejez, el valor en la prueba. Es quién, en medio de las corrientes tormentosas de la vida, fija el ancla de la esperanza. Es el Espíritu el que, como dice hoy san Pablo, nos impide volver a caer en el miedo porque hace que nos sintamos hijos amados (cf, Rom 8, 15). Él es el consolador, que nos transmite la ternura de Dios. Sin el Espíritu, la vida cristiana está deshilachada, privada del amor que todo lo une. Sin el Espíritu, Jesús sigue siendo un personaje del pasado, con el Espíritu es una persona viva hoy; sin el Espíritu la Escritura es letra muerta, con el Espíritu es Palabra de vida. Un cristianismo sin el Espíritu es un moralismo sin alegría; con el Espíritu es vida. El Espíritu Santo no solo trae armonía dentro, sino también fuera, entre los hombres. Nos hace Iglesia, compone las diferentes partes en un solo edificio armónico. San Pablo lo explica bien cuando, hablando de la Iglesia, repite a menudo una palabra, “diversidad”: “diversidad de carismas, diversidad de actuaciones, diversidad de ministerios” (1Cor 12, 4-6). Somos diferentes en la variedad de cualidades y dones. El Espíritu los distribuye con creatividad, sin nivelar, sin homologar. Y a partir de esta diversidad construye la unidad (9-6-2019).

VIGILIA DE PENTECOSTES
Génesis 11, 1-9: Babel: allí confundió el Señor la lengua de toda la tierra.
Éxodo 19, 3-8.16-20b: El Señor descendió al monte Sinaí a la vista del pueblo.
Ezequiel 37, 1-14: Huesos secos, infundiré Espíritu sobre vosotros y viviréis.
Joel 3, 1-5: Sobre mis siervos y siervas derramaré mi Espíritu.

Salmo 103, 1-2.24-30: Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra.

Romanos 8, 22-27: Hermanos: Sabemos que hasta hoy toda la creación está gimiendo y sufre dolores de parto. Y no solo eso, sino que también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos en nuestro interior, aguardando la adopción filial, la redención de nuestro cuerpo. Pues hemos sido salvados en esperanza. Y una esperanza que se ve, no es esperanza; efectivamente, ¿cómo va a esperar uno algo que ve? Pero si esperamos lo que no vemos, aguardamos con perseverancia. Del mismo modo, el Espíritu acude en ayuda de nuestra debilidad, pues nosotros no sabemos pedir como conviene; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables. Y el que escruta los corazones sabe cuál es el deseo del Espíritu, y que su intercesión por los santos es según Dios.

Juan 7, 37-39: El último día, el más solemne de las fiestas, Jesús en pie gritó: El que tenga sed, que venga a mí y beba el que cree en mí; como dice la Escritura: “de sus entrañas manarán ríos de agua viva”. Dijo esto refiriéndose al Espíritu, que habían de recibir los que creyeran en él. Todavía no se había dado el Espíritu, porque Jesús no había sido glorificado.

MISA DEL DÍA

Hechos de los Apóstoles 2, 1-11: Al cumplirse el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. De repente, se produjo desde el cielo un estruendo, como de viento que soplaba fuertemente, y llenó toda la casa donde se encontraban sentados. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se dividían, posándose encima de cada uno de ellos. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía manifestarse. Residían entonces en Jerusalén judíos devotos venidos de todos los pueblos que hay bajo el cielo. Al oírse este ruido, acudió la multitud y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. Estaban todos estupefactos y admirados, diciendo: ¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno de nosotros los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay partos, medos, elamitas y habitantes de Mesopotamia, de Judea y Capadocia, del Ponto y Asia, de Frigia y Panfilia, de Egipto y de la zona de Libia, que limita con Cirene; hay ciudadanos romanos forasteros, tanto judíos como prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las grandezas de Dios en nuestra propia lengua.

Salmo 103, 1ab.24ac.29bc-31.34: Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra.

1Corintios 12, 3b-7.12-13: Hermanos: Nadie puede decir “Jesús es Señor”, sino por el Espíritu Santo. Hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; hay diversidad de actuaciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. Pero a cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para el bien común. Pues, lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo. Pues todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.

Juan 20, 19-23: Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: “Paz a vosotros”. Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: “Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo”. Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos”.