Levita Romería Piedra Escrita

Archivo de la categoría "General"

Lectura diaria de la Biblia

Lunes, 6 de Septiembre de 2010

6 de Septiembre 2010 – Lunes

 

Mundo: Nada hay más importante que el hombre en la creación y en el corazón de Cristo: quienes acuden a él se salvan, aunque lo hayan rechazado antes.

 

Fe: Jesús antepone la curación de un paralítico al cumplimiento de la ley del sábado.

 

Un sábado, entró Jesús en la sinagoga a enseñar. Había allí un hombre que tenía parálisis en el brazo derecho. Los escribas y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo. Pero él, sabiendo lo que pensaban, dijo al hombre del brazo paralítico: Levántate y ponte ahí en medio. Él se levantó y se quedó en pie. Jesús les dijo: Os voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado, hacer el bien o el mal, salvar a uno o dejarlo morir?. Y, echando entorno una mirada a todos, le dijo al hombre: Extiende el brazo. Él lo hizo, y su brazo quedó restablecido. Ellos se pusieron furiosos y discutían que había que hacer con Jesús.

 

1Co 5, 1-8; Sal 5, 5-7.12 . Lucas 6, 6-11 

Lectura diaria de la Biblia

Domingo, 5 de Septiembre de 2010

5 de Septiembre 2010 – Domingo

 

Mundo: Tener a Dios como el valor máximo, llevar la cruz, seguir a Cristo… son palabras bacías que no tienen resonancia en el corazón de los del mundo.

 

Fe: El que no renuncia a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío.

 

Sb 9, 13-18: ¿Qué hombre conoce el designio de Dios, quién comprende lo que Dios quiere? Los pensamientos de los mortales son mezquinos y nuestros razonamientos son falibles; porque el cuerpo mortal es lastre del alma y la tienda terrestre abruma la mente que medita. Apenas conocemos las cosas terrenas y con trabajo encontramos lo que está a mano: ¿Pues quién rastreará las cosas del cielo, quién conocerá tu designio, si tú no le das sabiduría enviando tu Santo Espíritu desde el cielo? Sólo así fueron rectos los caminos de los terrestres, los hombres aprendieron lo que te agrada; y la sabiduría los salvó.

 

Sal 89, 3-6.12-14.17: Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.

 

Flm 9b-10.12-17: Yo, Pablo, anciano y prisionero por Cristo Jesús, te recomiendo a Onésimo, mi hijo, a quien he engendrado en la prisión. Te lo envío como algo de mis entrañas. Me hubiera gustado retenerlo junto a mí, para que me sirviera en tu lugar en esta prisión que sufro por el evangelio; Pero no he querido retenerlo sin contar contigo: así me harás este favor no a la fuerza, sino con toda libertad. Quizá se apartó de ti para que le recobres ahora para siempre; y no como esclavo, sino mucho mejor: como hermano querido. Si yo lo quiero tanto, cuánto más lo has de querer tú como hombre y como cristiano. Si me consideras compañero tuyo, recíbelo a él como a mí mismo.

 

Lucas 14, 25-33: Mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo: Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a si mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no lleve su cruz detrás de mí, no puede ser discípulo mío. Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: “Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar”. ¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos envía legados para pedir condiciones de paz. Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío.

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Sábado, 4 de Septiembre de 2010

4 de Septiembre 2010 – Sábado

 

Mundo: Los enemigos de Cristo le espían por si pueden atraparlo en alguna falta, en lugar de buscar en él la respuesta a los profundos interrogantes del hombre.

 

Fe: Jesús, Hijo de Dios, por quien todo fue hecho, es el Señor del universo, del tiempo y también del sábado.

 

Un sábado, Jesús atravesaba un sembrado; sus discípulos arrancaban espigas y, frotándolas con las manos, se comían el grano. Unos fariseos les preguntaron: ¿Por qué hacéis en sábado lo que no está permitido? Jesús les replicó: ¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios, tomó los panes presentados, que sólo pueden comer los sacerdotes, comió él y le dio a sus compañeros. Y añadió: El Hijo del hombre es Señor del sábado.

 

1Co 4, 6b-15; Sal 144, 17-21 . Lucas 6, 1-5 

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Jueves, 2 de Septiembre de 2010

3 de Septiembre 2010 – Viernes

 

Mundo: Los agnósticos y anticristianos también están invitados a la fiesta, como amigos del novio. Si llegaran a entenderlo…

 

Fe: El vino nuevo de la vida nueva que Jesús trae al mundo es para odres nuevos, para vida nueva, para “hombres nuevos”.

 

Dijeron a Jesús los fariseos y los escribas: Los discípulos de Juan ayunan a menudo y oran, y los de los fariseos también; en cambio, los tuyos, a comer y a beber. Jesús les contestó: ¿Queréis que ayunen los amigos del novio mientras el novio está con ellos? Llegará el día en que se lo lleven, y entonces ayunarán. Y añadió esta parábola: Nadie recorta una pieza de un manto nuevo para ponérsela a un manto viejo; porque se estropea el nuevo, y la pieza no le pega al viejo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos; porque el vino nuevo revienta los odres, se derrama, y los odres se estropean. A vino nuevo, odres nuevos. Nadie que cate vino añejo quiere del nuevo, pues dirá: “Está bueno el añejo”

 

1Co 4, 1-5; Sal 36, 3-6.27-28.39-40 . Lucas 5, 33-39 

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Jueves, 2 de Septiembre de 2010

2 de Septiembre 2010 – Jueves

 

Mundo: Las gentes se agolpaban para escuchar a Cristo: jamás hubo un maestro con tantos discípulos. ¿Cuándo se decidirán quienes lo rechazan?

 

Fe: Hemos pasado la noche bregando, y no hemos pescado nada: pero por tu palabra echaré las redes… Ellos, dejándolo todo, lo siguieron.

 

La gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesarét. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: Rema mar adentro, y echad las redes para pescar. Simón contestó: Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos pescado nada; pero, por tu palabra, echaré las redes. Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo: Apártate de mí, Señor, que soy un pecador. Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían pescado; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, Hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Jesús dijo a Simón: No temas: desde ahora serás pescador de hombres. Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

 

1Co 3, 18-23; Sal 23, 1-6 . Lucas 5, 1-11 

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Miércoles, 1 de Septiembre de 2010

1 de Septiembre 2010 – Miércoles

 

Mundo: Se entiende que los que rechazan a Dios no acudan a él para ser salvados de ese gran mal. ¿Pero se dejarían llevar a Cristo por otros?

 

Fe: Jesús, poniendo las manos sobre cada enfermo, los iba curando.

 

Al salir Jesús de la sinagoga, entró en casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron que hiciera algo por ella. Él, de pie a su lado, increpó a la fiebre,  y se le pasó; ella, levantándose enseguida, se puso a servirles. Al ponerse el sol, los que tenían enfermos con el mal que fuera se los llevaban; y él, poniendo las manos sobre cada uno, los iba curando. De muchos de ellos salían también demonios, que gritaban: Tú eres el Hijo de Dios. Los increpaba y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Mesías. Al hacerse de día, salió a un lugar solitario. La gente lo andaba buscando; dieron con él e intentaban retenerlo para que no se les fuese. Pero él les dijo: También a los otros pueblos tengo que anunciarles el reino de Dios, para eso me han enviado. Y predicaba en las sinagogas de Judea.

 

1Co 3, 1-9; Sal 32, 12-15.20-21 . Lucas 4, 38-44

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Martes, 31 de Agosto de 2010

31 de agosto 2010 – Martes

 

Mundo: El hombre puede dejarse arrastrar por el espíritu del mal o caer en la cuenta de que es mejor seguir a Cristo.

 

Fe: El cristiano conoce a Jesús y no se asombra de la autoridad de su palabra y del poder sobre los espíritus malignos.

 

Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente. Se quedaban asombrados de su doctrina, porque hablaba con autoridad. Había en la sinagoga un hombre que tenía un demonio inmundo, y se puso a gritar a voces: ¿Qué queréis de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Se quien eres: El Santo de Dios. Jesús le intimó: ¡Cierra la boca y sal! El demonio tiró al hombre por tierra en medio de la gente, pero salio sin hacerle daño. Todos comentaban estupefactos: ¿Qué tiene su palabra? Da ordenes con autoridad y poder a los espíritus inmundos, y salen. Noticias de él iban llegando a todos los lugares de la comarca.

 

1Co 2, 10b-16; Sal 144, 8-14 . Lucas 4, 31-37 

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Domingo, 29 de Agosto de 2010

30 de agosto 2010 – Lunes

 

Mundo: Como sus paisanos, los que no aceptan a Cristo –ni a la Iglesia- intentan despeñarlo, hacerlo desaparecer inútilmente.

 

Fe: El Espíritu Santo está sobre Jesús y sus discípulos, enviados a anunciar el evangelio.

 

Fue Jesús a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron un libro del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para anunciar el evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, a los ciegos la vista; para dar libertad a los oprimidos, para anunciar el año de gracia del Señor. Y, enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba y se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él. Y él se puso a decirles: Hoy se cumple esta escritura que acabáis de oír. Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de sus labios. Y decían: ¿No es éste el hijo de José?. Y Jesús les dijo: Sin duda me recitaréis aquel refrán: “Médico cúrate a ti mismo”; haz también en tu tierra lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún. Y añadió: Os aseguro que ningún profeta es bien mirado en su tierra. Os garantizo que en Israel había muchas viudas en tiempos de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, más que a una viuda de serepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo, ninguno de ellos fue curado, más que Naamán el sirio. Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo empujaron fuera del pueblo hasta un barranco del monte en donde se alzaba su pueblo, con intención de despeñarlo. Pero Jesús se abrió paso entre ellos y se alejaba.  

 

1Co 2, 1-5; Sal 118, 97-102 . Lucas 4, 16-30

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Domingo, 29 de Agosto de 2010

29 de Agosto 2010 – Domingo

 

Mundo: ¿Cómo van los incrédulos a invitar a los desgraciados del mundo, si no creen en el más allá?

 

Fe: El que se humilla será enaltecido.

 

Si 3, 17-18.20.28-29: Hijo mío, en tus asuntos procede con humildad y te querrán más que al hombre generoso. Hazte pequeño en las grandezas humanas y alcanzarás el favor de Dios; porque es grande la misericordia de Dios, y revela su secreto a los humildes. No corras a curar la herida del cínico, pues no tiene cura, es brote de mala planta. El sabio aprecia la sentencia de los sabios, el oído atento a la sabiduría se alegrará.

 

Sal 67, 4-7.10-11: Preparaste, oh Dios, casa para los pobres.

 

Hb 12, 18-19.22-24a: Vosotros no os habéis acercado a un monte tangible, a un fuego encendido, a densos nubarrones, a la tormenta, al sonido de la trompeta; ni habéis oído aquella voz que el pueblo, al oírla, pidió que no le siguiera hablando. Vosotros os habéis acercado al monte Sión, ciudad del Dios vivo, Jerusalén del cielo, a la asamblea de innumerables ángeles, a la congregación de los primogénitos inscritos en el cielo, a Dios, juez de todos, a las almas de los justos que han llegado a su destino y al mediador de la nueva alianza, Jesús.

 

Lucas 14, 1.7-14: Entró Jesús un sábado en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando. Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les propuso este ejemplo: Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal, no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y vendrá el que os convidó a ti y al otro, y te dirá: “Cédele el puesto a éste. Entonces, avergonzado, iras a ocupar el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga: “Amigo, sube más arriba”. Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales. Porque todo el que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido. Y dijo al que lo había invitado: Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos ni a tus hermanos ni a tus parientes ni a tus vecinos ricos; porque corresponderán invitándote y quedarás pagado. Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos.

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Sábado, 28 de Agosto de 2010

28 de agosto 2010 – Sábado

 

Mundo: Ante Dios, que juzgará a todo hombre, no vale ser holgazán ni miedoso con los talentos recibidos.

 

Fe: El hombre de fe confía en que Jesús le diga: Como has sido fiel en lo poco, entra al banquete de tu Señor.

 

Dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus empleados y los dejó encargados de sus bienes. A uno le dejó cinco talentos de plata, a otro dos, y a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo volvió el señor de aquellos empleados y se puso a ajustar las cuentas con ellos. Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco diciendo: “Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco” su señor le dijo: “Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor”. Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo: “Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos”. Su señor le dijo: “Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor”. Finalmente, se acercó el que había recibido un talento y dijo: “Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces, tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo”. El señor le respondió. ”Eres un empleado negligente y holgazán. ¿Con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese empleado inútil echadle fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes”.  

 

1Co 1, 26-31; Sal 32, 12-13.18-21 . Mateo 25, 14-30